Ocho principios de Elinor Ostrom para gestionar el procomún

Elinor Ostrom compartió el Premio Nobel de Economía en 2009 por toda su vida de trabajo académico investigando cómo las comunidades tienen éxito o fracasan en el manejo de los recursos comunes (finitos) como las tierras de pastoreo, los bosques y las aguas de riego.

Ostrom, quien fuera científica política en la Universidad de Indiana, recibió el Premio Nobel por su investigación que demuestra la importancia del procomún en todo el mundo. Su trabajo de investigación de cómo las comunidades cooperan para compartir recursos conduce al corazón de los debates actuales sobre el uso de los recursos, la esfera pública y el futuro del planeta. Ella es la primera mujer en recibir el Nobel de Economía.

El logro de Ostrom responde eficazmente a las teorías populares sobre la “tragedia de los Comunes”, que ha sido interpretada para afirmar que la propiedad privada es el único medio para proteger los recursos finitos de la ruina o el agotamiento. Ella ha documentado cómo, en muchos lugares del mundo, las comunidades diseñan formas de gobernar los bienes comunes para asegurar su supervivencia para sus necesidades y las generaciones futuras.

Un ejemplo clásico de esto fue su investigación de campo en un pueblo suizo donde los agricultores tienen parcelas privadas para cultivos, pero comparten un prado comunal para pastar a sus vacas. Si bien esto parecería ser un modelo perfecto para demostrar la teoría de la tragedia de los bienes comunes, Ostrom descubrió que, en realidad, no había problemas con el pastoreo excesivo. En esta región, la ubicación de las mejores tierras de pastoreo cambia cada año, por lo que compartir la tierra permite a los agricultores el acceso continuo a los mejores lugares de pastoreo. Esta práctica también permite a los agricultores mantener una próspera comunidad agraria. Para evitar el consumo excesivo, idearon una estructura de gobierno que impone límites estrictos al número de animales de pastoreo por agricultor y aplica sanciones graduales por infringir las normas. Esto se debe a un acuerdo común entre los aldeanos que data de 1517. Ostrom ha documentado ejemplos similares efectivos de “gobierno del procomún” en su investigación en Kenia, Guatemala, Nepal, Turquía y Los Ángeles.

Con base en su extenso trabajo, Ostrom ofrece 8 principios sobre cómo gobernar los bienes comunes de manera sostenible y equitativa en una comunidad:

Ocho principios para gestión del procomún:

  1. Definir límites claros de grupo.
  2. Hacer coincidir las reglas que rigen el uso de bienes comunes con las necesidades y condiciones locales.
  3. Asegurarse de que los afectados por las reglas puedan participar en la modificación de las reglas.
  4. Asegurarse de que las autoridades externas respeten los derechos de reglamentación de los miembros de la comunidad.
  5. Desarrollar un sistema para que los miembros de la comunidad monitoricen el comportamiento de otros miembros.
  6. Usar sanciones graduales para quienes violen las reglas.
  7. Proporcionar medios accesibles y de bajo costo para la resolución de disputas.
  8. Desarrollar la responsabilidad de gobernar el recurso común en niveles anidados, desde el nivel más bajo hasta el sistema interconectado completo.

¿Qué te parecen los principios de Elinor? ¿Cómo crees que se aplican a nivel de obras digitales? Nos encantaría saber tu opinión.

Crédito: Obra derivada de "Elinor Ostrom's 8 Principles for Managing A Commmons" de On The Commons, bajo licencia CC BY SA 3.0 Unported.